El material que ya existe se convierte en la clase entera
Diapositivas, preguntas, proyección, anotaciones y evaluación salen del mismo PDF. La sesión se inicia desde el propio panel, sin códigos que preparar de antemano y sin abrir ninguna otra aplicación durante la clase.
Cuenta individual sin coste. El alumnado se une con un QR y un apodo, sin registrarse.

Por cuenta propia o dentro de un centro
Las mismas herramientas de aula; cambia quién administra las cuentas.
Cuenta propia
Cuenta individual e independiente, sin coste. El profesor administra sus asignaturas, su material y sus sesiones.
- Escuelas, asignaturas y material propios
- Banco de preguntas y exámenes sobre ese material
- El alumnado entra con un código, sin registrarse
- Informe de comprensión de cada sesión
Dentro de un centro
Si el centro tiene Kompa, el acceso llega por invitación y el alumnado ya dispone de cuenta. La administración no entra en las asignaturas.
- Alta por invitación del centro
- Alumnado con cuenta, repaso de las clases y exámenes
- El material y las asignaturas siguen siendo del profesor
- La actividad suma a los indicadores agregados del centro

El PDF entra y sale convertido en la clase
Kompa convierte cada página respetando su color de fondo exacto, de modo que lo proyectado es idéntico al documento original. No hay que rehacer el diseño ni exportar a otro formato.
El material queda colgado de la asignatura y se reutiliza en varias sesiones, con un índice lateral para saltar a cualquier página durante la clase.

La IA escribe las preguntas y el profesor decide
Cada pregunta nace anclada a la diapositiva que explica su respuesta, con la opción correcta marcada y lista para editar o borrar. La IA trabaja sobre el material subido, no sobre un banco genérico.
El banco pertenece al material y no a la sesión, así que varias clases comparten el mismo, y es acumulativo: al lanzar sólo se ofrecen preguntas de lo ya explicado.

El guion privado y quién puede llevarse el material
El guion privado son los apuntes del profesor: no se proyecta ni se descarga. Kompa lo usa para preguntar mejor, anclando cada pregunta a la diapositiva donde se explica.
El permiso de descarga del material se fija al iniciar la sesión y no cambia a mitad de clase. Aunque esté cerrado, el alumnado siempre puede repasar; lo que no puede es llevarse el archivo.

Se escribe encima de la clase sin salir de la clase
Una tecla abre el lienzo sobre la diapositiva proyectada y otra abre una pizarra en blanco, que pasa a ser una página más de la sesión. No hay que minimizar la proyección ni cambiar de programa.
Lo anotado se conserva: el alumnado lo vuelve a ver después, encima de la diapositiva a la que corresponde.
El móvil sirve para responder y para preguntar. Nada más
La diapositiva se ve en la pantalla del aula, nunca en el móvil. Entre pregunta y pregunta el móvil sólo indica que hay que atender a la pantalla.
El alumno puede escribir una duda y apoyar las de sus compañeros: el profesor las recibe ordenadas por apoyos y responde las que más pesan. La duda que nadie se atreve a decir en voz alta llega igual.
Decisión de diseño. Nadie mira el móvil mientras se explica: si la diapositiva estuviera ahí, el aula dejaría de mirar al frente. El material le queda al alumno al terminar la clase, no durante.



Qué diapositiva no se ha entendido
Respuestas registradas, preguntas lanzadas y acierto medio de la sesión, con el porcentaje de comprensión pegado a la miniatura de cada diapositiva y el detalle pregunta a pregunta.
Sirve para volver al día siguiente sobre la diapositiva que falló la mitad de la clase, en lugar de descubrirlo en el examen.

La participación se acumula durante todo el curso
No es el marcador de un juego que se borra al terminar: es la participación de la asignatura, clase tras clase. Puntúa venir, responder, acertar, preguntar y reaccionar; en ningún caso el tiempo de permanencia.
El profesor ajusta cuánto vale cada señal y el histórico se recalcula entero, decide si el ranking se proyecta con nombres o sin ellos, y abre la ficha de cada alumno —con su nombre real, que sólo ve él— antes de una tutoría.

El examen sale del mismo material que se explicó
Preguntas tipo test con su respuesta correcta, su explicación y su penalización por error, indicando de qué diapositiva sale cada una. El profesor las revisa antes de compartir el examen.
Al corregirse, el informe del examen da la nota media, la distribución de notas y las preguntas más falladas.

Las clases dadas y las planificadas, en un calendario
Las sesiones se planifican en el calendario de Kompa y los calendarios externos —universidad, Google, Microsoft— se superponen en solo lectura mediante ICS.
Tres cosas que dejan de ocurrir
Salir de la clase a buscar otra herramienta
Material, preguntas, proyección, anotaciones e informe ocurren en la misma aplicación.
Redactar el test desde cero
La IA propone el banco sobre el material explicado y el profesor lo revisa antes de lanzar.
Terminar el tema sin saber qué se ha entendido
El informe señala la comprensión diapositiva a diapositiva al cerrar la sesión.
Una clase de verdad, con su material
La cuenta de profesor no tiene coste y basta el PDF de una clase para probarlo en un aula real.